Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía en 2001, vivió y presenció los efectos nocivos que trae consigo la aplicación, en el marco de la globalización, de políticas económicas manipuladas por intereses financieros e ideológicos.

Ante esto en "El Malestar en la Globalización†presenta un análisis, con ejemplos y datos concretos, que permiten entender la gran influencia que las instituciones financieras internacionales tienen sobre los países en vías de desarrollo, y también las grandes fallas que pueden provocar en sus economías. La importante experiencia y el profesionalismo del autor son evidentes a lo largo del libro, al presentar, no sólo una critica constructiva a dichas instituciones, sino también recomendaciones concretas para el mejoramiento de las mismas. El mensaje más importante que Joseph Stiglitz ofrece es que el sistema de globalización no debe ser abandonado, pero que sin embargo, debe ser cuidadosamente vigilado, ya que potencialmente puede destruir las vidas de millones de personas. La globalización, por tanto, debe tener un rostro más humano y menos técnico.

A esto:
¿Están los países en vías de desarrollo y sus políticas económicas y de desarrollo, preparados para afrontar el actual avance desenfrenado de la globalización?
¿Considera que la mejor opción para que funcione la globalización es que está se convierta en una globalización de rostro humano?